El calor no puede con el Mercadillo de Barrial ni con la ilusión de la organización
Casi una treintena de puestos, una asistencia constante durante toda la
mañana y nuevos sorteos gracias a la implicación de los comerciantes
protagonizaron la cuarta edición
El Mercadillo Dominical de Barrial volvió a demostrar este domingo que
sigue consolidándose como un espacio de encuentro para vecinos y
visitantes. La cuarta edición, celebrada en la Plaza José Rodríguez
Quintana, estuvo marcada por las altas temperaturas, pero el intenso calor
no consiguió hacer menguar la asistencia de personas que fueron pasando
por el recinto a lo largo de toda la mañana para realizar sus compras y
disfrutar de la jornada.
Desde primeras horas, el público fue acercándose hasta Barrial, donde casi
una treintena de puestos ofrecieron una amplia variedad de productos,
convirtiendo nuevamente el mercadillo en un escaparate del producto local,
la gastronomía, la artesanía, la cultura y el pequeño comercio.
Entre los productos que despertaron mayor interés estuvieron algunos de
los grandes protagonistas de cualquier mercado tradicional: el pan, los
quesos y los dulces, además de diferentes propuestas de repostería y otros
productos de proximidad. También tuvo especial presencia la literatura
canaria, con un puesto dedicado a libros que recibió durante la mañana la
visita de numerosos lectores interesados en descubrir y adquirir obras
vinculadas a las letras, la cultura y la identidad de Canarias.
La variedad volvió a ser una de las señas de identidad de esta cuarta
edición, permitiendo a los asistentes realizar sus compras al mismo tiempo
que apoyaban a pequeños productores, artesanos y comerciantes. El tránsito
constante de personas durante toda la mañana permitió que los puestos
mantuvieran una actividad continuada pese a las elevadas temperaturas.
Uno de los momentos más esperados llegó al final de la jornada con la
celebración de los múltiples sorteos organizados con motivo de esta cuarta
edición. La organización había previsto inicialmente diferentes premios,
aunque finalmente el número de sorteos aumentó gracias a la implicación y
generosidad de los propios comerciantes y expositores.
Varios de los participantes decidieron realizar donaciones de productos en
el propio lugar, algunas aportaciones que no estaban inicialmente previstas
y que permitieron incorporar nuevos premios al sorteo final. Este gesto fue
recibido con entusiasmo por las personas asistentes y volvió a poner de
manifiesto el compromiso de quienes participan en el Mercadillo
Dominical con el desarrollo de esta iniciativa.
La celebración de los sorteos puso el broche a una jornada marcada por las
compras, la convivencia y el ambiente familiar, ofreciendo además un
reconocimiento especial a las personas que acudieron y participaron en esta
cuarta edición.
Desde la organización se quiso agradecer especialmente la implicación de
los comerciantes, ya que su participación va mucho más allá de la actividad
comercial y contribuye a crear un espacio de encuentro, colaboración y
convivencia.
La respuesta del público y de quienes participan con sus puestos está
ayudando a que esta iniciativa vaya adquiriendo cada vez mayor
personalidad, manteniendo como principales pilares el producto local, el
pequeño comercio, la cultura y la convivencia.
La organización ya prepara la próxima edición del Mercadillo Dominical
de Barrial, que tendrá lugar el domingo 6 de septiembre, coincidiendo con
el tramo final de las Fiestas en honor a Nuestra Señora de Los
Desamparados.
Para esta ocasión, el mercadillo cambiará de ubicación y se trasladará a la
calle de la Constitución, en una jornada que tendrá además un carácter
especial al coincidir con la exposición de coches clásicos, que se celebrará
como cierre de las fiestas del barrio.
La música volverá a tener un papel protagonista con la actuación de la
Orquesta Luz de Luna, que pondrá ritmo a una jornada que combinará
mercadillo, música, vehículos clásicos y ambiente festivo.
La cita del 6 de septiembre servirá así para poner el broche a unas fiestas
cuyo periodo más intenso se desarrollará entre el 15 de agosto y el 6 de
septiembre, cerrando semanas de intensa actividad en Barrial.
Desde la organización se agradece la participación de comerciantes,
expositores, colaboradores, voluntarios y público que hicieron posible esta
cuarta edición y, especialmente, la respuesta de quienes acudieron a Barrial
pese al intenso calor.
La próxima cita, el domingo 6 de septiembre, será una jornada
especialmente significativa, con el traslado del mercadillo a la calle de la
Constitución, la actuación de la Orquesta Luz de Luna y la celebración de
la exposición de coches clásicos, que pondrá el broche final a las fiestas del
barrio.
Será una jornada para volver a encontrarse, disfrutar, comprar, escuchar
música y compartir, porque el Mercadillo Dominical de Barrial ha
demostrado que detrás de cada puesto, cada producto y cada actividad hay
algo mucho más importante: las personas que hacen posible que un barrio
siga teniendo vida, identidad y ganas de encontrarse.
Y es que, como dice su lema, “No es un lugar cualquiera, es Barrial de
Gáldar”. Un lema que ya forma parte del espíritu de esta iniciativa y que
resume también la esencia de un barrio que apuesta por el producto local, la
tradición, la convivencia y, sobre todo, por seguir haciendo comunidad.

